Irene.Capítulo 1. Lazos
Saga: Irene: Luz y Destino
Autores: Jesús B. Vilches y Javier Charro
ISBN B006QOWCBO
Formato: 226 páginas. e-Book.
Precio: 0,89€
Publicación: 2011
Muchas veces en este rinconcito que a veces es mio y a veces
vuestro, gusto de buscar las pequeñas grandes cosas, las sensaciones y
descargas magnéticas que en un momento nos llenan de sensaciones. Si por algo
me muevo día a día es por buscar esas sensaciones que muchas veces guardo para
mí, como un preciado secreto y otras comparto con vosotros a modo de obra
literaria que me encandila, de pintura que me absorbe, de poemas que me
arrastran o música que me endulza.
Eso me ha provocado esta sensación que hoy comparto y de la
que quiero hablar en esta hora de brujas.
Hablamos de Irene, luz y Destino, que llegó a mis manos en
un excelente momento, con el mayor de mis agradecimientos y que devoré en una
sola noche. ¿Por qué digo que llegó en un excelente momento?, es sencillo:
Irene se trata de una apuesta arriesgada creada por el
escritor Jesús B. Vilches y el ilustrador Javier Charro. Autores de la
pentalogía de género fantástico La Flor de Jade, un excelente universo que lleva publicados hasta la fecha:
La Flor de Jade. Libro primero. El Enviado (Versión E-book).
La Flor de Jade. Libro segundo. El círculo se abre (Versión
E-book).
La Flor de Jade. Libro tercero. El libro de los herederos
(Versión E-book).
Os invito a curiosear más sobre este estupendo escenario,
desde
aquí.
Acostumbrados a que nos conduzcan por páginas llenas de fantasía,
de acción y de repente, como que el tiempo se detiene, se vuelve lento, suave,
como una caricia. Un quiebro y aparece Irene y me gusta, no puedo negarlo ni
quiero hacerlo.
Pese a ser su primera experiencia en este género, deciden
arriesgarse y atreverse con nada menos que el género romántico para acertar de
pleno, con maestría. Yo seré sincera y os confesaré que tuve ciertos recelos antes de abrir la primera
página y comenzar a devorar literalmente sus líneas ya que no es un género con
el que me sienta muy cómoda. Quizá esta incomodidad se deba a que lo que había
llegado a mis manos en novela romántica fuese vulgar, vacío, fácil,
convencional y en algunos casos morboso y hasta soez.
Empecé a leer Lazos, título del primer capítulo de esta saga y he de retractarme, decir que,
no es que no me guste el género. Más bien es que hasta conocer a la pequeña
Irene, no había dado con algo que me llegase.
¿Qué tiene Irene entonces?
Para empezar la gracia de ser una novela seriada, es decir
que cada librito corresponde a un capítulo que terminará con lo que conocemos
como Cliffhanger o suceso que nos dejará pegado al ordenador esperando la
segunda parte, ese segundo capítulo que nos saque de dudas o nos enrede más en la
trama y el argumento.
La novela seriada es bastante común en EEUU, pero no tan
frecuente en España, pese a que permite la creación de novelas breves, de lectura
ágil, rápida, que dejan con buen sabor de boca y la necesidad de querer más,
permitiendo tener trama para rato.
Irene viene con fuerza en ese sentido.Arranca con esta presentación:
«Aún tenía cuerpo de niña cuando llegó hasta mí. Era de
escasa estatura. Una mujer, apenas mujer, pero en sus iris anidaba una fuerza
que sólo habita en las almas de quienes tienen en su poder la capacidad de
cambiar a las personas con las se cruzan. Su voz era dulce, como el fruto de la
palmera, pero atemperada. Tenía un matiz extraño de gravedad contenida. Su
juventud sólo potenciaba su firme carácter. Su aparente fragilidad sólo daba
motivos para verla aún más mujer. Tenía una capacidad para apasionarse que sólo
rivalizaba con la convicción de su alma. Un punto irresistible que equilibraba
su evidente juventud con una potencia desconocida e improbable para sus años.
Apenas la tuve delante supe que me hallaba ante una mujer de las que se hace
difícil olvidar. Una mujer que heriría, que se clavaría hondo.
Una mujer por la que un hombre mataría y se dejaría morir sin dudarlo.
Ambas cosas sucedieron.
Ésta es su historia».
En este primer capítulo Luz y Destino nos situamos en una
Europa pseudoficticia, llena de tramas políticas y acontecimientos históricos que
perfectamente podían haberse dado en la Europa del siglo XIV.
Irene de Manrique, una joven Castellana que ha enviudado a
sus 16 años decide ante la inestabilidad política que atraviesa España, marchar
a ocuparse de la herencia en forma de tierras que le quedó de su marido. Irene
junto con un séquito de 50 hombres y sus damas de compañía se instala tras arduo
viaje en la lejana Polonia donde se inicia la historia, toda la trama que nos
irá presentando a los personajes, los cuales, sin salvedad nos inquietan y
atrapan al mismo tiempo.
La narración es delicada, hecha con mimo y cuidado y se nota.
No son simples líneas que describen un hecho, tienen personalidad, como si dice
aquí, tienen rasmia.La lectura es fluida, pese al peculiar lenguaje propio de la
época en la que se enmarca y que en ocasiones
nos encontramos con alguna que otra falta que sin sacarnos del relato, si es
cierto que nos lo desluce un poquitín, fluye, se desliza con precisión y
encanto para sin darnos cuenta estar en la última página deseando que salga la
segunda parte.
Me gustan mucho las descripciones del entorno, casi en
demasía. Me encandila Irene, niña, mujer, caprichosa y orgullosa,
temperamental, mujer de carácter de la que es difícil no quedar prendado y así
lo haces conforme la vas conociendo. Pero…
¿Y el resto de personajes?
Tristan el leal, el fiel, el que quizá pueda sorprender
mucho.
Ivan, el soberbio, el misterioso, cuyo acercamiento promete
mucho, vaya si promete.
El león de la estepa, lejano, difuso y para mí el personaje que espero
conocer en profundidad. Sí, lo sé, mi opinión no es objetiva pues caigo rendida
ante todo lo que tenga que ver con el “exotismo oriental”. Pero sin duda una
personalidad muy marcada y que jugará un papel importante. (espero).
Un personaje que me gusta mucho y que espero ver más en los siguientes
capítulos es Aya Sagrario.
Personajes ricos y que si en solitario pueden dar mucho de
sí, no quiero imaginar lo que pueden crear al combinarse.
La primera parte de una saga que con románce sútil nos adentra en un entramado político, conflictos históricos de base y entre ellos, los sentimientos y una mujer.
Os recomiendo que os acerquéis a ella, sin vacilar.
Podéis
encontrarla y
adquirirla a un regalo de precio desde sendos enlaces. ;).
Irene es un regalo, delicado, suave pero sin pastel, sin
florituras. Dulce y amargo, con el sentimiento y la rabia de quien escribe
desde lo latente, pulsante. Sus creadores, otro regalo más. ;)