Una débil muñeca de tirabuzones dorados ocultos tras su blanquecina capa, camina en silencio por el viejo cementerio. Frágil como los pétalos de la carnosa rosa, afilada su lengua como las punzantes espinas. Delicada y sensual al amanecer. Peligrosa y salvaje al anochecer. Ella, pasea entre nosotros como un ángel siendo la puerta al mismísimo infierno. Elisaveta
Añadido a la sección Espejos del alma.






2 comentarios:
Nice Blog!
Greetings from Greece!
Thank you very much. :)
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